Fuente: nuevaciudad
Falta de experiencia ferroviaria dejó fuera a Acciona
Un informe jurídico que apunta que el grupo inversor liderado por la española Acciona no tiene experiencia en el financiamiento de infraestructura ferroviaria fue clave para que la oferta de esta empresa haya sido desestimada en la licitación convocada para adjudicar las obras del proyecto del Ferrocarril Central, cuya concreción es condición ineludible para que UPM encare la construcción de su segunda planta de celulosa, según supo El País.
Fuentes al tanto de la marcha del proceso señalaron que, desde el punto de vista técnico, la oferta de Acciona ofrecía dos grandes ventajas según se entendía desde AFE.
La primera es que ofrecía reforzar un puente clave en la zona de Margat, muy cerca de la localidad canaria de Santa Lucía, de manera que los trenes pudieran pasar por la zona manteniendo una velocidad de 80 kilómetros por hora.
La propuesta de Grupo Vía Central, integrado por capital uruguayo (Saceem, Berkes), implicaría bajar la velocidad en el punto, a unos 50 kilómetros .
La segunda ventaja es que permitía que continuara el tráfico ferroviario entre el kilómetro 9 y el puerto de Montevideo, un tramo fundamental para AFE, durante los 36 meses en que se realizarán los trabajos. La interrupción del tráfico mientras se realicen las obras preocupa mucho a AFE.
Las fuentes informaron también que el tercer grupo que había manifestado un interés inicial por realizar las obras (el Consorcio CMEC-SDHS, proveniente de China) no constituyó la garantía exigida de mantenimiento de oferta por US$ 2 millones, por lo que se interpretó que nunca tuvo un interés real en el llamado.
También interpretan las fuentes que todo indica que el grupo liderado por Saceem será finalmente el adjudicatario de los trabajos. La oferta económica será abierta sobre mediados de esta semana.
Fuente: El País
Uruguay da garantías a empresas en licitación para ferrocarril
Montevideo.- El Ministerio de Transporte y Obras Públicas de Uruguay (MTOP) informó que la postergación de la apertura de ofertas en la licitación internacional para la construcción de la nueva línea férrea «Ferrocarril Central» da garantías a todas las empresas participantes.
El ministro de Transporte y Obras Públicas, Víctor Rossi, explicó en conferencia de prensa que «procuramos todas las garantías y, por lo tanto, damos esta pausa para analizar los elementos que la empresa quiera hacer llegar, para evaluar nuevamente la decisión final».
Las palabras de Rossi respondieron al recurso presentado por la constructora española Acciona Construcciones, cuya oferta fue desestimada el martes.
Rossi explicó que «Acciona Construcciones» adujo que no tuvo tiempo suficiente para exponer sus descargos sobre el informe de la comisión técnica que analiza la licitación.
«Apostamos a la transparencia del proceso y, por eso, tomamos esta resolución», aseguró.
«No es justo que se diga que hay falta de transparencia», comentó Rossi en alusión a un comunicado emitido por la firma española.
Con la decisión de la comisión técnica del MTOP de desestimar la oferta de Acciona, el único proyecto que se mantiene en carrera es el de Grupo Vía Central, en el que participan capitales uruguayos, españoles y franceses.
El gobierno espera adjudicar la obra este año y que la construcción comience en febrero de 2019, tarea que demandaría 36 meses.
El proyecto del Ferrocarril Central que se ejecutará mediante la modalidad de participación público-privada (PPP) tendrá una longitud de 273 kilómetros y unirá el puerto de Montevideo con la ciudad de Paso de los Toros.
La obra tendrá una inversión inicial de US$825 millones y es considerada clave para el gobierno para que se concrete la construcción de una nueva planta de celulosa de la compañía UPM en el centro del país.
El proyecto prevé la circulación de trenes de carga a 80 kilómetros por hora y 22,5 toneladas por eje.
En un contrato de inversión firmado entre Uruguay y la finlandesa UPM, el gobierno uruguayo se comprometió a readecuar la red ferroviaria y vial entre el centro del país y Montevideo, con una inversión de unos US$1.000 millones como condición previa para que se instale una nueva planta de celulosa.
La industria, que se instalaría en el centro del país, implicaría una inversión de unos US$4.000 millones y generaría unas 8.000 fuentes de trabajo durante la etapa de construcción.
UPM tiene ahora un lapso de entre un año y medio y dos para definir si instala la planta que tendría una capacidad de producción de 2 millones de toneladas anuales de pasta de celulosa de eucalipto.
Los trenes bala chinos cumplen 10 años de éxito comercial con sinsabores
La red de alta velocidad de China, que representa dos tercios del total mundial, ha cumplido 10 años en los que ha unido a prácticamente todas las grandes ciudades del país y ha cambiado la forma de viajar en la nación más poblada del mundo, aunque estos progresos también han costado un duro precio.
El 1 de agosto de 2008, una semana antes de que comenzaran los JJOO de Pekín, comenzaban a rodar los primeros trenes bala chinos entre la capital y la otra gran ciudad del norte, Tianjin, un trayecto de 120 kilómetros que en automóvil suele cubrirse en dos o tres horas debido a los atascos y en esos trenes cuesta 30 minutos.
El régimen comunista había programado desarrollar su red de alta velocidad hacia 2020, pero el estallido de la crisis financiera global ese año fue respondido por Pekín con un plan de estímulo y construcción de obras públicas que ayudó a que se desarrollaran antes de tiempo.
Los blancos y puntiagudos ferrocarriles de alta velocidad, que los chinos denominan «gaotie», fueron a lo largo de esta década sustituyendo progresivamente los tradicionales vagones y locomotoras verdes, actualmente recluidos a trayectos nocturnos o a zonas remotas.
Para los chinos, que desde hace casi un siglo usan los raíles como principal medio de transporte de larga distancia, el tren bala ha supuesto toda una revolución que ha cambiado su forma de vida y su manera de viajar.
«Cuando era niña tardaba tres días y dos noches en el tren desde Pekín a Kunming (suroeste) y ahora son menos de once horas, salimos en el desayuno y llegamos a la hora de cenar», comenta a Efe la joven oficinista Xu Xiaoqian, que suele usar los ferrocarriles en vacaciones para visitar a su familia.
«Son seguros, cómodos y convenientes, me gusta usarlos y ahora viajo más», señala por su parte la jubilada Li Donglan, de 60 años.
Se calcula que en una década los trenes bala chinos han llevado a 7.000 millones de viajeros, y la red, con 25.000 kilómetros que aumentarán hasta 38.000 en 2025, multiplica por ocho la longitud de sus inmediatas seguidoras (España, Francia o Japón).
La alta velocidad china ha llegado a todas las divisiones administrativas chinas menos al Tíbet, debido a dificultades orográficas y climáticas, y a Mongolia Interior, aunque a esta última región arribará pronto con la extensión de la línea Pekín-Zhangjiakou, construida para los JJOO de Invierno de 2022.
Las «perlas» de la red son la línea Pekín-Cantón, que une el norte y el sur del país y es el ferrocarril de alta velocidad más largo del mundo (2.298 kilómetros), y la Pekín-Shanghái, que une las dos mayores ciudades del país y China inauguró el 1 de junio de 2011, para celebrar el 90 aniversario del Partido Comunista.
Pero el desarrollo de los trenes bala chinos ha tenido muchos altibajos, y fue precisamente 2011 el año más duro para este medio de transporte, en el que incluso se llegó a poner en duda su continuidad.
Ese año coincidieron la detención del ministro de Ferrocarriles Liu Zhijun, acusado de enriquecerse personalmente con el desarrollo de los trenes bala, y el peor accidente de la alta velocidad china, en el que 40 personas murieron y 200 resultaron heridas en Wenzhou (este del país) el 23 de junio.
Aquellos sucesos llevaron a China a reducir la velocidad de sus trenes (de una máxima de 350 km/h a 300 km/h) y a frenar el desarrollo de nuevas obras, si bien han acabado reanudándose tras finalizar las investigaciones por el accidente y la corrupción (Liu fue condenado a cadena perpetua y el ministerio desapareció).
La alta velocidad china se ha convertido en sólo una década en un fenómeno cotidiano para los viajeros de este país, mientras las constructoras estatales de trenes bala, encabezadas por China Railway Corporation, venden esta tecnología al exterior.
Los «gaotie», originalmente construidos con tecnología transferida de gigantes como la francesa Alstom, la alemana Siemens, la canadiense Bombardier o la japonesa Kawasaki, ya circulan o se construyen vías para ellos en Turquía, Indonesia, Rusia o Arabia Saudí, entre otros lugares.
Sin embargo, hay nostálgicos de los antiguos trenes verdes, que se quejan del alto precio del «gaotie» y de que las nuevas estaciones para este servicio suelen llevarse a las afueras de las ciudades, frente a las tradicionales, siempre muy céntricas.
«Me gustaba el tren-cama que ofrecía la posibilidad de viajar durmiendo y llegar de la noche a la mañana», comenta a Efe con nostalgia la escritora Alex Liu, quien también manifiesta preferencia por los aviones antes que por la alta velocidad sobre raíles.
Transporte posterga apertura de ofertas sobre Ferrocarril Central
Las mismas comprenden el tramo entre Paso de los Toros y Montevideo, de particular importancia para la segunda planta de UPM.
El gobierno quiere adjudicar los trabajos este año y está previsto que las obras comiencen en febrero.
Según explicó el ministro de Transporte y Obras Públicas, Victor Rossi a radio Monte Carlo, una de las empresas presentó un recurso y acordaron un plazo máximo de cinco días para presentar información adicional.
La empresa que presentó el recurso había sido descalificación el martes pasado.

