Cierre de los ferrocarriles: el sello del menemismo que impactó directamente a Mendoza

Una decisión política que puede pasar desapercibida a la hora de hacer un balance sobre la gestión del exmandatario, pero que hizo un daño irreparable en el sistema de transporte de cargas y pasajeros a nivel nacional.

El fallecimiento del expresidente Carlos Saúl Menem ha desatado discusiones de sobremesa acerca de si sus mandatos fueron buenos o no. Muchos deciden abordar el tema desde lo económico -por ejemplo mencionando el famoso 1 a 1 o los créditos para adquirir viviendas. Otros no olvidan los atentados de 1992 y 1994 o la explosión de la Fábrica Militar en Río Tercero, Córdoba, ocurrida en 1995.

Sin embargo, poco se habla sobre lo que fue una de las decisiones políticas más polémicas y perjudiciales para nuestro país: la privatización y cierre de ferrocarriles. Pues este «ferrocidio» -como dice la gente cercana a la industria ferroviaria- significó la perdida de trabajo para miles de familias, la desconexión de pequeños pueblos que dependían de los trenes para mantener su economía en funcionamiento y finalmente la desidia estatal por parte de los gobiernos de turno que nunca realizaron las inversiones correspondientes, dejando en abandono infraestructuras históricas.

En 1990, Argentina contaba con 34.000 km de vías, un número impensado para quienes sueñan con la reactivación del sector. Ya en 1991, Ferrocarriles Argentinos comenzó el proceso de privatización, el cual tuvo su etapa más crítica en 1993 y concluyó en 1999 con el cese de operaciones de cargas bajo la regulación del estado nacional.

Tal cual fue mencionado, esto derivó en grandes problemas para pueblos del interior, especialmente en Mendoza, donde su desconexión con el área metropolitana provocó que muchos pueblos se transformasen en «lugares fantasmas». De esta manera, el impacto económico marcó un antes y un después y todavía quedan vestigios de esta polémica decisión política.

Desde MDZ nos comunicamos con un protagonista que vivió en carne propia el cierra de la industria. Dante Accornero, de 88 años de edad y con una larga trayectoria en el ferrocarril, fue lapidario al referirse al exmandatario y expresó: «Con la clausura de los ferrocarriles murieron pueblos y ciudades. Esto tiene nombre y apellido: Carlos Menem. Él mismo fue el que dijo «ramal que para, ramal que cierra'».

Dante se desempeñaba como jefe de Distrito de Vía y Obra en la línea Belgrano, particularmente en el Ferrocarril Trasandino y cuenta que el apego hacia los trenes viene de tradición familiar. Por su parte, al recordar el proceso de privatización, deja en claro que la estructura venía fallando hace tiempo y que «Menem dio el golpe final».

«Esto empezó con  Arturo Frondizi y lo terminó Menem con sus amigos. Las provincias no tenían nada que hacer. Las decisiones se tomaban en Buenos Aires».

“Yo tuve la renovación del Trasandino. En ese momento me querían hacer firmar mejoramientos de obras que nunca se hacían. Ahí te dabas cuenta de lo que se venía» agregó.

Accornero lamenta lo sucedido en la década de 1990 y remarca que luego de aproximadamente 30 años la gente está comenzando a notar que un país no puede desarrollarse sin una buena estructura ferroviaria. Además, comenta acerca de lo que fue la pérdida de fuentes de trabajo para numerosos empleados. “En el ferrocarril siempre vi cosas buenas y malas -como en todo-, pero era satisfactorio ver cómo la gente se acercaba al ferrocarril para trabajar o para darle vida a pueblos. En esa época teníamos más de 600 personas que trabajaban en vías y obras en nuestra región. Todas estas personas quedaron sin trabajo. Algunos acordaron indemnizaciones, pero finalmente no fue lo que se esperaba. Algunos no recibieron un mango».

A dos días de la muerte del reconocido político argentino y en tiempos donde parte de la ciudadanía reclama con nostalgia la reactivación del sector, es de vital importancia no olvidarse de esta maniobra política que terminó de destruir lo que fue el ferrocarril bajo una mirada federal.

Fuente: mdz

Alstom quiere fabricar los carros del Tren Maya en su planta de Ciudad Sahagún

Con la integración con Bombardier Transportation, la compañía francesa prevé realizar nuevas inversiones para ir por más proyectos en México.
La integración de Bombardier jugará un papel clave para los planes de Alstom en México, pues sumará 1,200 colaboradores a sus filas conformando un equipo de alrededor de 2,000 trabajadores en el país. (Foto: Cortesía)

La compañía francesa Alstom ha completado la adquisición de Bombardier Transportation, lo que trae oportunidades en el mercado mexicano. Una de las primeras es el Tren Maya, donde la empresa compite para adjudicarse el contrato del material rodante –que incorpora trenes y señalizaciones, entre otros rubros–, y, a largo plazo, tener más proyectos de movilidad sustentable que puedan hacerse en casa.

La integración de la división de transporte de la canadiense Bombardier pone en manos de Alstom la operación de la planta de Ciudad Sahagún, en Hidalgo, donde las ambiciones de producción son grandes.

“Todos los días estamos haciendo reuniones para ver cómo está funcionando la fábrica, porque, además, tenemos que invertir porque nuestra prioridad está a la vuelta de la esquina, que es el Tren Maya. Queremos construir los trenes en México y en esta fábrica”, afirma Maité Ramos, directora general de Alstom en México.

El pasado noviembre, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) lanzó la convocatoria para comprar 43 trenes para los primeros cinco tramos del Tren Maya, con la posibilidad de adquirir hasta otros 27 para los tramos seis y siete.

La propuesta de Alstom competirá con otras de compañías como la española CAF México –concesionaria del Tren Suburbano–, con China Railway Construction (que inicialmente había ganado el fallo para operar el Tren México-Querétaro) y el gigante alemán Siemens.

Al respecto, la directiva refiere que han tenido varias juntas de aclaraciones presenciales y virtuales, y la compañía espera entregar una oferta en abril. El Fonatur tiene proyectado el fallo del material rodante para el próximo 26 de mayo.

Para ello, la integración de Bombardier jugará un papel clave, pues sumará 1,200 colaboradores a las filas de Alstom conformando un equipo de alrededor de 2,000 trabajadores en México, con lo que se sumarán nuevas capacidades.

“En el caso de México, nos complementamos en temas de portafolio. Las dos empresas hacemos trenes, señalizaciones, y tenemos proyectos en energía e infraestructura, pero había algunos trenes que ellos hacen y nosotros no, como el monorriel”, indica Ramos.

Con ello, la compañía prevé realizar nuevas inversiones y sumar más personal conforme se adjudique nuevos contratos, entre los cuales la firma tiene en la mira en el Tren México-Querétaro –cuando se presente un proyecto concreto, puntualiza la directiva–, y otros en la capital del país.

“Hemos platicado tanto con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes como con la Secretaría de Hacienda sobre el proyecto del oriente, de Chalco a Santa Martha. Estamos interesados en ese proyecto, y creemos que debería ser ferroviario, pues al oriente del Valle de México hay pocas opciones de movilidad y mucha gente. Hoy se está analizando si se hace ferroviario o con otro tipo de transporte”, concluye la directiva.

Fuente: Expansión 

Ferrocarril Central: Voladuras de explosivos a lo largo de la traza ferroviaria.

Los trabajos de voladuras son programados en algunos puntos de la traza ferroviaria, y han sido comunicados y aprobados previamente por la Dirección Nacional de Medio Ambiente.

Asimismo, los vecinos cercanos a la zona de trabajo son comunicados previamente y en un medio local el mismo día.

Previo a la maniobra la zona es despejada unos 400 metros de radio. Cinco minutos antes, una sirena indica que se va a realizar la voladura; reiterando la advertencia un minuto antes.

Los vecinos que se encuentran ubicados a más de 500 metros, no percibirán vibración, aunque si podrían escuchar la detonación.

No hay descripción alternativa para esta imagen

Entre Vías

TMH envió dos locomotoras de maniobra a Mongolia

Febrero de 2021.- La planta de TMH ubicada en la Ciudad de Bryansk, Rusia, envió dos locomotoras de maniobras TEM18DM a Mongolia para el ferrocarril de Ulaanbaatar.

Este lote, parte del contrato firmado en 2019 y activo hasta 2021, proporciona al cliente un total de 10 locomotoras diésel TEM18DM y 14 locomotoras diésel de carga principal 2TE25KM.

Las locomotoras de maniobra TEM18DM tienen un buen historial en Mongolia, donde se utilizan desde 2011. Demuestran fiabilidad, mantenimiento conveniente, resistencia a las bajas de temperatura y sus conductores destacan las cómodas condiciones de trabajo. Ulaanbaatar Railway, la compañía ferroviaria de Mongolia, continúa ampliando su flota de TEM18DM y 2TE25KM.

Para Mongolia, las dos unidades se equiparon con un sistema de grabación de audio y video de tipo KVARTZ-M2.

La planta de TMH en Bryansk organiza además cursos de formación para el personal de mantenimiento de locomotoras y para las cuadrillas de operadores. Durante la pandemia COVID-19, 87 especialistas ferroviarios del país terminaron sus cursos y aprobaron los exámenes necesarios de forma virtual.

Las locomotoras TEM18DM, que se fabrican desde 2008, tienen demanda en las redes ferroviarias y en los patios industriales cerrados. Sus ventas y la distribución geográfica de las mismas ha aumentado constantemente en los últimos años.

En 2019, TMH recibió un certificado para la producción por lotes de una nueva modificación de TEM18DM. Su modelo base ahora puede complementarse con 4 sistemas adicionales en varias combinaciones para adaptarse mejor a las necesidades del cliente. Ahora cada cliente puede elegir entre un total de 6 modificaciones de la TEM18DM.

Colaboración TMH Argentina

Egipto planea línea de alta velocidad del Mediterraneo al Mar Rojo

Una carta de intención para el diseño, construcción y mantenimiento de una red de líneas de alta velocidad de 1000 km fue firmada por el Ministro de Transporte, Siemens Mobility y las empresas locales Orascom Construction SAE y The Arab Contractors (Osman Ahmed Osman & Co).

La primera fase será una línea de 460 km conectando El Alamein en el Mediterráneo con Ain Sokhna en el Mar Rojo vía la nueva Capital Administrativa, con 15 estaciones.  La línea será diseñada para una velocidad máxima de 250 km/h y apta para tráfico de pasajeros y mercancías.

Sera llevada adelante bajo un proyecto llave en mano de ingeniería, suministro y construcción de 3 mil millones de dólares que incluye 15 años de servicios.  Las empresas locales llevaran adelante la obra civil, con Siemens Mobility responsable por los sistemas ferroviarios, suministrando 34 trenes para servicios de alta velocidad y regionales, así como 10 locomotoras para carga.

La carta de intención fue firmada en El Cairo el 14 de enero por el Director de la Administración Nacional de Túneles Essam Waly y el CEO de Siemens Mobility Michael Peter, en presencia del Primer Ministro Mostafa Madbouly, el Ministro de Transporte Kamel Al Wazir y el Presidente y CEO de Siemens AG Joe Kaeser.

“Estamos complacidos que el Ministerio de Transporte confíe en nosotros para llevar adelante este importante proyecto”, expresó Peter.  “Nuestro liderazgo digital y nuestros completos servicios llave en mano van a brindar un sistema ferroviario de alta velocidad integrado y de última tecnología, que significará un avance tecnológico para el país y creará empleos.  El sistema va a mejorar significativamente la experiencia de los pasajeros y reducirá los tiempos de viaje para millones de ciudadanos egipcios”.

Kaeser comentó que “al construir un sistema ferroviario de alta eficiencia para el país, vamos a apoyar a los egipcios con transporte accesible, limpio y confiable”.

Traducción: Entre Vías
Fuente: Railwaygazette